Las guerras ya no se libran solamente en el campo de batalla, sino
también a nivel informático. En el caso de contar con un nivel de
seguridad bajo, un equipo puede ser vulnerado fácilmente y datos o
información crítica pueden terminar en manos equivocadas. Durante los
últimos meses, dos grandes naciones del mundo como los son Estados Unidos y China han estado trabajando, cada quien por su lado, para solucionar sus problemas de ciberseguridad, aunque se ha anunciado que de ahora en más los dos países contarán con un grupo especial formado por informáticos de ambos bandos.